HILOS FUERTES

​Veo que vivimos un tiempo donde es necesario nadar en contra de la corriente, aunque una enorme pregunta es ¿en contra de cuál corriente? Ahora no quiero responder esa pregunta sino que quiero enfocarme en el tipo de mentalidad que necesitamos para “nadar en contra de la corriente”. Sabemos del salmón nadando de regreso a casa, ¿cómo podemos cultivar en nosotros dicha actitud?

Quizá si tuviesemos que regresar a los procesos artesanales de la vida, como la fabricación del hilo de lino, uno de los pocos que resistía el telar, porque la urdiembre se mantiene bajo tensión continuamente durante el proceso de tejer, por eso el hilo debe de ser fuerte y resistente. 

 Para producir lino de alta calidad se tenia que arar la tierra, sembrar, cultivar, cosechar, seleccionar, remojar, machacar, e hilar…mucho esfuerzo, mucho tiempo,  nada instantáneo, nada cómodo, nada sencillo.

              Procesos que forjan carácter.
Me parece que necesitamos más de esos. 
Para producir “hilos fuertes y resistentes que soporten tensión continua” mientras Dios teje su obra de arte en la historia de la humanidad.

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