La divertida historia sobre cómo llegué a ser parte de la mesa directiva del barrio

Al momento de decidir que no tendría suficientes años para lograr todo lo que me había propuesto y al quitar muchos proyectos, “de repente” cobré mucha fuerza para las áreas que sí quedaron en la agenda, entre ellas el cultivar el terreno que tenemos. 

Algo que nos había detenido de proseguir con ese plan había sido que el agua de manantial que se debe usar para riego llegaba contaminada con agua de drenaje, a pesar de que ya cambiaron el drenaje que pasa justo por nuestro terreno. Entonces, hace unos días cobré valor para ir a investigar de donde salía esa agua y descubrí que es otro drenaje municipal que queda cerca. Sí me dio un poco de flojera pero de todos modos tenía la determinación de lograr que hagan los cambios. 

En el tema del INEA hemos estado batallando porque cerraron la coordinación de Teopisca y no quieren permitir que trabaje con la técnico Anael, persona que considero puede apoyarnos debidamente; pero existe casicazgo, y es realmente rudo luchar para que se respete nuestra libertad. En un intento por apoyarla aunque sea moralmente, hoy la acompañamos a un pueblo. Al regresar a casa la invitamos a comer con nosotras. 

Platicaba de los cambios que Colombia ha tenido por medio de lideres políticos que se han negado a robar, y de repente pense en esa famosa frase de “Si yo fuera rico…” y no sé de como dije: “Yo no quiero ser rica, yo quisiera gobernar.” Pero salió como con mucha decisión. “El INEA es una institución que puede aportar muchísimo, pero la corrupción lo arruina todo.”

Terminamos de comer y me fui a la junta de barrio, pensando en solicitar el cambio de drenaje. Camino a la junta me encontré con José, quien ha estado haciendo algunos trabajos en nuestro terreno, me comentó que la junta era para organizar la mesa directiva y le dije: “Lo malo de ese trabajo es que después quieren que firmes por una obra que está mal hecha.”

Llegué un poco tarde, y busque una sombrita para pararme a escuchar. En el momento adecuado presenté mi solicitud para que se vea el tema del drenaje, y regresé a mi sombrita. Como en todas esas juntas se habla y habla, pero la mayoría de la gente sólo guarda silencio. Los de la asamblea mencionaron que el presidente municipal no les había dicho cuanto era el presupuesto para el barrio de este año, que ellos deben presentar las obras que se desean y él decide si se puede o no. Un vecino pide la palabra y dice: “El problema es que, sin deseo de ofender, la mesa directiva es débil, y así no se va a lograr nada. Antes que nada se debe fortalecer a la mesa directiva. Yo digo que no sea voluntario, sino que nosotros elijamos a las personas que deben apoyar. Y por allí esta la maestra, no la veo ahora, pero ella debería de estar en la mesa directiva…a ver en donde está mi maestra…¡Ah! ¡Allí está mi maestra, parada en aquel portón! Yo propongo que ella sea parte de la mesa directiva.” 

Y así fue que yo resulté como parte de la mesa directiva del barrio. 

Adriana me dijo: “Pues tú dijiste que querías gobernar. “Cierto, pero…pues…era sólo charla de sobremesa, y la idea completa era “Quiero gobernar en el milenio, cuando Jesucristo sea el gobernante supremo.” 

No sé, en realidad tengo mucha paz y he reido muchísimo porque todo fue de película… película de Cantinflas.

Y realmente la mesa directiva es débil, así que pienso en David y Goliat…bueno, será una experiencia por demas interesante y desafiante. Veremos como nos va al momento de los dineros con el querido presidente municipal… 

Parte de lo curioso, es que yo no entendía la fuerza de este nuevo puesto hasta que Adriana dijo: “Ahora puedes solicitar a Anael como técnico para el Barrio” y pues…tiene razón. 

Interesante. 

Los caminos de Dios, definitivamente no son lo que uno se imagina… pero el caminarlos es lo mejor de lo mejor. 

Que Dios nos dé gracia a todos para caminarlos.

Con amor,

Beatriz

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Devocional. 2 de agosto, 2016.

Aca tuvimos a un burrito una temporada, su nombre: Filemón. Alli descubri que los burros pueden ser muy tiernos, sociables e inteligentes aparte de fuertes. ¿Por que entonces usamos la palabra “burro” como derrogativo? Porque son muy necios. No son dóciles. No es fácil guiarlos.
Estoy llegando a entender que cuando el corazón bombea orgullo, unas compuertas cierran los oídos y nos es imposible escuchar consejo, recibir dirección.
La medicina para esta enfermedad es: humildad.
Un reconocimiento de que nuestra sabiduria e inteligencia tienen límites.
Contraste:
“¡Ay de los sabiis en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!”. Is. 5:21
“Si quisieres y oyereis, comeréis el bien de la tierra” Is. 1:19

Devocional. 10 de agosto.

Anoche lei Is. 12, hoy en la mañana lo volví a leer. Interesante notar que aniche subraye el versículo 2:
He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAB Jehová, quien ha sido salvación para mí.
Sin embargo, no subraye el versículo 1:
Cantaré a tu, oh Jehivá; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado.
“Curioso” como vamos “recortando” la Biblia para quedarnos con un dios hecho a nuestra medida. 
Que Dios nos de gracia para aceptarlo tal y como El es.